sábado, 12 de mayo de 2012

Una nueva etapa: sociología vagabunda


He tenido distintos ciclos en mi relación con la escritura regular en medios.  Durante varios años tuve una columna periodística que nombré Intervenciones.  Luego cambié a un semanario con una nueva propuesta: Sueño ligero.  Cuando la informática tocó mi puerta complementé la publicación con el blog del mismo nombre y el subtítulo “un espacio para soñar”.  Pero como todo ciclo, este llegó a su fin, y empieza otra etapa.

Sociología vagabunda, así se llamará este nuevo espacio.   Se tratará de un lugar donde puedan circular ideas filtradas por el lente sociológico, pero tan libres como sólo el vagabundaje lo permite.   La idea la retomo de Howard Becker, quien en el prólogo de su libro Cómo hablar de la sociedad. Artistas, escritores, investigadores y representaciones sociales (2009) reflexiona sobre su insistencia en observar cine, literatura, documentales, fotografías, etc. y en ellas encontrar el “problema social”.   Se trata entonces de fijar la mirada en la observación tanto de la vida cotidiana, como de las producciones culturales que atraviesan por mis manos en distintos soportes, y comentarlas intentando descifrar en ellas las formas de lo social que tienen inscritas. 

Pero como lo había anticipado, aquí la libertad y el deseo regirán las letras.  Será todo lo contrario a algunas publicaciones científicas cuyos estrictos procedimientos a menudo inhiben la imaginación sociológica.  Recordando a Pierre Bourdieu, no se buscará presentar resultados acabados, sino procesos, ideas, intuiciones.  Se privilegiarán las preguntas más que las respuestas; las reacciones, las dudas.

Por eso me dejaré llevar por el teclado.  Escribiré sobre una película, un encuentro en el metro, un concierto, una canción, un cómic o una novela.  Todo lo que me invite a dedicar unas líneas, y que valga un tiempo frente a la pantalla.  Aquello que se queda a medias, esas ideas sueltas y a menudo anárquicas sobre el último libro leído, o la melodía que me transporta a la infancia.

Pero a la vez, la fotografía estará en el centro.  Retomaré las iniciativas de hace algunos años donde reproducía fotografías con textos en un diálogo armónico, o los contrastes de imágenes de culturas distintas.  En suma, volveré a la imagen como una manera más de expresar y de pensar.

Esa es la invitación, espero que muchos se sientan convocados.

3 comentarios:

omar rocha velasco dijo...

Eso querido Hugo, este nuevo espacio promete maravillas y yo las seguiré con el placer que siempre leo tus textos. Abrazo hermano querido

Eugenia Allier dijo...

Buenísimo, felicidades

N5dy5 dijo...

Interesante... me gusta... aprendamos a mirar ese espejo social..